Apuesta por lo artesanal en Valleseco 

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Ir al supermercado o a grandes superficies, echar una ojeada rápida, ver delante nada más que productos más que manufacturados e hiper tratados y no saber ni qué comprar; o peor, llenar el carrito de cosas que no sabes ni cómo ni cuándo emplear. Eso suele pasar bastante a menudo si no vas con la lista de la compra de lo que estrictamente hace falta. En contraposición, un mundo dulce cocido a fuego lento, con cucharones de madera y sin parar de remover. Por si fuera poco, bajo receta de la abuela, sin aditivos de ningún tipo y con envasados sencillos en los que no hay fórmulas matemáticas ni químicas ni palabras impronunciables.

NVAsí de esta manera desde luego que no lo vaticinó Vicente Santana, pero casi. Es el fundador, gerente, trabajador, cocinero, envasador y hasta relaciones públicas de su propia marca: NaturalValle, que como su nombre indica se refiere a un producto natural y de Valleseco. Mermeladas y mojos artesanales que vende en mercadillos pero cada vez más con una cantidad de clientes interesante vía on line (a través del portal Valleseconline), fuera de Gran Canaria, si bien en la provincia de Las Palmas (Lanzarote y Fuerteventura).

Mermelada de tuno indio, tuno indio y plátano, higo, más las de sabores tradicionales (mango, papaya, etc) y, aparte de los mojos típicos (verde y rojo, más y menos picantes) dos mojos bien originales: uno de nueces y otro de almendras. Esos son los productos que han hecho de Vicente Santana un personaje muy conocido y popular en el municipio grancanario. Tanto es así que no le ha quedado otra que zambullirse en internet y en redes sociales para seguir abriéndose camino en la venta de NaturalValle, porque ni mucho menos imaginaba la repercusión y fama que alcanzarían sus productos. Pronto sacará la venta una nueva mermelada de tuno indio y aloe vera, así como una línea para diabéticos y personas interesadas en guardar la línea de mermeladas realizadas con estevia.

Mermeladas y mojos tradicionales han convertido a NaturalValle, una empresa afincada en el municipio de Valleseco, en esa organización que es capaz transformarse desde un negocio familiar hacia pasos mayores simplemente por la calidad que entraña el producto. La venta es fuerte de septiembre a mayo y cae un poquito en los meses de verano, pero sin grandes diferencias.

En 2013, cuando trabajaba en el proyecto de la sidra natural en Valleseco, Vicente Santana (de 42 años) pensó que podía hacer algo parecido con unos productos naturales tales como mermeladas y mojos tradicionales. Sobre su trayectoria, refiere sin ambajes que “ya puedes tener detrás la mayor campaña de marketing que se pueda hacer para una primera venta de producto muy eficaz, que si el producto no es bueno, lo vas a vender una sola vez y se acabó”.

Vicente tiene entre manos un producto de calidad y en ello basa únicamente el éxito de su negocio. Es consciente de que tiene que mejorar muchas cosas relacionadas con el envasado y el marketing, por las exigencias del mercado de especificar ahora los valores nutricionales del producto, pero cuenta con una clientela más que fidelizada. Se siente seguro y orgulloso de su empresa, máxime cuando se trata de un producto no mecanizado sino cien por cien artesanal.

Desde El Día de Italia le deseamos mucha suerte y ánimo.