La Gomera, un plató natural de cine

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La Gomera ha sido protagonista de algunas películas significativas, aunque se espera que lo mejor esté por llegar. Por un lado, se encuentran las rodadas en la Isla básicamente por las ventajas fiscales de Canarias, a lo que se une el poder contar con unos paisajes que tal vez no sean reconocidos fuera de La Gomera pero que siempre resultan espectaculares. En este caso, los beneficios vienen por el dinero que se gasta el tiempo que permanecen en el lugar durante el rodaje y que suma unas cantidades nada despreciables. Es el caso de En el corazón del mar dirigida por un director con renombre internacional, Ron Howard. Calculan que la grabación dejó varios millones de euros en La Gomera, debido a la gran cantidad de personal técnico, actores, ayudantes de maquillaje y fotografía que se hospedaron en diversos hoteles y apartamentos de Playa de Santiago, además de los numerosos extras contratados durante aquellos días para el rodaje. Algo parecido ocurrió con Furia de Titanes 2.

Luego, hay otro supuesto. Son aquellas películas con temática de la Isla y por supuesto rodadas en la misma. Sería lo ocurrido con Guarapo hace 27 años y que se ha convertido en un filme mítico aunque sea en el ámbito canario. O también más recientemente la rodada por el canario Andrés Koppel que llevó por título La niebla y la doncella. Pero ha habido alguna más.

El Cabildo considera que ya ha quedado acreditado que La Gomera reúne las condiciones idóneas para servir como gran plató de cine. A partir de ahí se abren numerosas posibilidades de proyección de la Isla en el exterior. “No cabe duda de que La Gomera es conocida por los rodajes que ha acogido, algunos con nombres de grandes estrellas y directores, lo que nos ha dado renombre internacional”, señala el presidente insular.

El profesor de Teoría e Historia del Cine de la Facultad de Ciencias Políticas, Sociales y de la Comunicación de la Universidad de La Laguna, Fernando Iturrate, indica que en general las películas que escogen Canarias lo hacen atraídos por las ventajas fiscales que implica un importante abaratamiento de costes, disponer de profesionales cualificados y de una estructura sólida. A ello se une que el Archipiélago cuenta con muchas horas de sol y un paisaje variado que sirve igual para rodar un western, un largometraje de aventuras o uno cosmopolita. “Cuando una película funciona el lugar queda inmortalizado. Es lo que ocurrió con la imagen de Raquel Welch con el Teide al fondo en Hace un millón de años”.

Con respecto a Guarapo y En el corazón del mar, el profesor entiende que han demostrado que La Gomera puede funcionar perfectamente como un plató aunque todavía no ha conseguido su imagen icónica para pasar a la posteridad. Pero Iturrate cree que se está en el buen camino para lograrlo. La Gomera tampoco ha tenido demasiada suerte en aparecer en el título de ninguna película. Pero eso sí, ha conseguido atraer a un filme de gran presupuesto, con estrellas de fama internacional. Las posibilidades están sobre la mesa: La Gomera cuenta con todas las condiciones para funcionar como un gran plató natural.